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La importancia de un buen desayuno.

Siempre nos dicen que el desayuno es la comida más importante del día, pero... ¿Por qué es tan importante desayunar bien?

¡El desayuno está en peligro!

Un estudio del Credoc (centro de investigación para el estudio y la observación de las condiciones de vida) de agosto del 2015, ha demostrado que el desayuno, es la comida más importante del día y la que más se abandona por niños y adultos.

Alrededor del 30% de los niños y un 20% de los adultos no desayunan todas las mañanas.

Además, la proporción de individuos que toman un desayuno completo ha pasado de un 40% en el año 2007 a un 20% en el 2013.

De igual forma que cada vez hay menos componentes nutricionales en el desayuno.

¡Cada vez llegan a la mañana a clase más alumnos con el estómago vacío!

Solamente un 20% de los alumnos que se han saltado el desayuno vienen a clase con merienda.

Cada vez hay más adultos que solo toman un café a la mañana.

En uno de cada dos casos, saltarse el desayuno es un hecho casi cotidiano.

 

La encuesta revela que para los profesores, los niños que se han saltado el desayuno son alumnos que se encuentran más cansados, menos concentrados, están menos atentos y son menos participativos.

Lo que es una verdad para los niños, lo es también para los adultos. Se puede decir que saltarse o tomar un desayuno incompleto no es un hecho anodino.

A menudo en mi consulta explico la siguiente comparación para reeducar a mis pacientes en una sana nutrición: su cuerpo es como un coche que necesita la energía que le suministra un depósito, la gasolina. El día es como un largo viaje Paris-Niza. Si a la mañana sale de París con el depósito vacío (sin un desayuno), no llegará muy lejos.

Para que el cerebro funcione de forma óptima hay que aportarle azúcar en cantidad regular sin cortes ni irregularidades.

El peligro de saltarse el desayuno puede conllevar el riesgo de hipoglucemia. La caída de la tasa de azúcar en sangre conlleva a nivel cerebral los reflejos siguientes: irritabilidad, agresividad, atontamiento, sensación de malestar, perdida de memoria, perdida de eficiencia, cansancio, temblores etc... Todo el mundo alguna vez ha conocido de alguna forma estos síntomas que son muy desagradables y que conllevan una sensación de hambre que agrava el círculo vicioso, ya que nos decantaremos por alimentos súper azucarados para compensar de forma rápida esta caída de azúcar en sangre.

Yo personalmente, he descubierto la importancia del desayuno leyendo los libros de la Doctora Catherine Kousmine que fue en los años 70 pionera en la nutrición para la salud.

Adicto hasta los 40 años al desayuno occidental clásico: mucha leche, tostadas de pan con mantequilla y mermelada o cereales industriales. Nunca fruta, nunca proteína, nunca nueces o almendras... Por razones de salud (catarros y sinusitis a repetición, lumbalgia crónica con envejecimiento acelerado) elegí de forma espontánea e intencionada cambiar mi desayuno con 40 años, después de la lectura del libro de la Doctora Catherine Kousmine "salvar su cuerpo".

Por lo tanto he suprimido la leche, el pan blanco, los cereales industriales y comencé a preparar la famosa crema BUDWIG que preconiza Catherine KOUSMINE en sus libros.

Se trata de un desayuno a base de cereales integrales, queso blanco biológico, aceite de girasol de primera presión en frío, nueces o avellanas y fruta fresca del tiempo.

Solo cambiando mi desayuno mi salud mejoró de forma considerable, tras tres meses difíciles (crisis de eliminación de toxinas) y 10 años después sigo con este desayuno.

Poco a poco he ido mejorándolo y al final de este artículo seguro que pasará la receta de este desayuno tan saludable que todo el mundo puede hacer!

Hay que comprender que la única comida que nos saltamos al 100%, sobre todo cuando somos adultos ya que por nuestra profesión muchas veces estamos obligados a comer o cenar fuera de casa, repito al 100%, es el desayuno.

Por todo lo dicho, el desayuno debería ser el de un rey: tanto por su calidad como por la importancia de la cantidad.

Realmente es uno de los secretos más importantes para su salud.

La rentabilidad de un buen desayuno supera largamente todos los índices bursátiles.

Cuanto mejor coma y más tiempo emplee para tomar su desayuno, más tiempo ganará en el día y en el año, al disminuir el cansancio, las enfermedades, las infecciones, los dolores...etc...

Por lo tanto es necesario dar, por medio del desayuno, a su cuerpo los siguientes nutrientes para que funcione bien a lo largo de todo el día:

- Carbohidratos complejos: que prevalezca los azúcares de asimilación lenta para proveer de una tasa de azúcar constante a su cerebro. Por lo tanto dar prioridad al pan integral y los cereales integrales más que a los industriales refinados y al pan blanco. Evitar los bollos salvo el domingo, el pan con miga, los panes tipo bollo que contienen demasiada mantequilla y aceite de palma y que están elaborados a base de harina de trigo refinada (se le ha quitado la cascara por lo tanto sus minerales y sus vitaminas B).

Para los que tienen intolerancia al gluten, está el pan integral de espelta o de cereales integrales a base de espelta, de alforfón, de maíz, quinoa o arroz integral.

- Lípidos: le recuerdo que su cerebro está hecho un 70% de grasa y hay que alimentarlo con "buenas grasas". La buena grasa es la de las nueces y los buenos aceites vegetales de colza, lino o nueces, primera presión en frío y extra virgen. Es muy fácil encontrar todos estos aceites en las tiendas biológicas. Hay que evitar las malas grasas que alteran su cerebro y que provocan en su cuerpo una inflamación que está en el origen de las enfermedades modernas: aceite de palma, aceite de girasol en exceso, excesos de leche, de yogures y de queso industrial. Todos los productos industriales y sobre todo los famosos cereales del desayuno contienen aceite de palma que es el aceite más económico para el industrial, pero que es muy malo para nuestra salud.

- Proteinas: estas son casi sistemáticamente olvidadas salvo en los países anglosajones con el famoso desayuno inglés, pero que es demasiado abundante en malas grasas como el bacon o las salchichas.

Según las últimas investigaciones en cronobiología de la nutrición, el desayuno debe tener alguna proteína. Tiene que aportarle a su cerebro los aminoácidos esenciales para su buen funcionamiento: los huevos de granja biológica contienen todos los aminoácidos esenciales necesarios para su buen funcionamiento y es la mejor proteína para su desayuno. Puede también alternarlo con pavo, queso de cabra o de oveja, pechuga de pato curado....

En el medio popular y obrero, la tradición de una gran comida a la hora del desayuno se ha mantenido a veces y debería conservarse. En algunos países en los que he vivido (Yemen, Ecuador) el desayuno se ha mantenido como una de las comidas principales a base de pollo, arroz, lentejas, alubias o soja.

- Las vitaminas de la fruta. Es mejor una pieza de fruta que un zumo de fruta ya que los zumos conllevan un pico de glucosa demasiado fuerte en sangre que puede, una hora después, estar seguido de una hipoglucemia que está en el origen del malestar.

Además para todos aquellos que deseen adelgazar o mantener un peso saludable, saltarse el desayuno es la peor cosa que se puede hacer ya que las calorías que no se tomen a la mañana se tomarán en la cena y engordará a la noche.

Aconsejo a todos mis pacientes que cenen poco a la noche. De esta forma se levantaran hambrientos y les apetecerá hacer un desayuno de rey!

Para todos aquellos que prefieran ver un vídeo en vez de la lectura, a continuación tienen un vídeo con un reportaje reciente que explica con imágenes todo esto, gracias a mi compañero el profesor Henri Joyeux.